Si desea que su hijo desarrolle sus habilidades emocionales y sociales, pero parece que está demasiado ocupado metiéndose en problemas, anímese: aquí hay cinco cosas que puede hacer para preparar a los niños a tener un buen comportamiento, y para ayudarlos a aumentar su capacidad e inteligencia emocional en el proceso.

 

1 Atrápelos siendo buenos. ¿Ve a su hijo compartiendo, cambiando turnos, ayudando a un amigo a recoger sus juguetes o alejándose cuando otro niño se pone agresivo? Póngase al nivel de su hijo, muéstreles una gran sonrisa y dígales que está orgulloso. Su elogio ayuda mucho a reforzar lo bueno que su hijo ya está haciendo.

 

2 Haga una rutina. Los niños se sienten más felices y seguros cuando saben qué esperar. Así que hágase un favor a sí mismo y a ellos y mantenga una hora regular para dormir y para comer y la merienda. Bono: un niño alimentado y descansado es mucho menos propenso a portarse mal que uno hambriento y cansado.

 

3 Preste atención a los factores desencadenantes y minimícelos cuando pueda. ¿Su niño se enloquece cada vez que otro niño intenta jugar con su balón de fútbol? Entonces deje de llevarlo (y sus otras posesiones preciadas) al parque.

 

4 Limite el tiempo en la pantalla. Más de dos horas al día en los medios electrónicos se han relacionado con una mayor agresión. Cuando los niños tienen tiempo en la pantalla, asegúrese de que sean apropiados para su edad: consulte https://www.commonsensemedia.org/, que clasifica películas, programas, juegos, aplicaciones, libros y música en cuestión ha sentido común, violencia y más; así como el valor educativo y los mensajes positivos o negativos.

 

5 Programe un horario especial todos los días. Los niños necesitan un tiempo de juego diario (preferiblemente afuera). También necesitan un tiempo de quietud diaria con usted. Incluso unos pocos minutos al final del día en que le da a su hijo toda su atención, acurrucarse y hablar sobre lo que su hijo quiere es precioso para un niño pequeño. Haga mucho esto (incluso si solo son cinco minutos): Anuncie que es el Tiempo Especial de Raúl y hágalo todas las noches. Mejor aún si puede dedicar unos minutos más: déjelos decidir sobre una actividad en conjunto, un juego de Q’s Race to the Top, tal vez, o inventar una historia juntos y hacer que sus animales de peluche lo representen. ¡Diviértanse y disfruten construyendo un comportamiento positivo con su hijo!