¿Qué debería hacer la próxima vez que su hijo diga «estoy aburrido»? Sugerencia: ¡Nada! De hecho, aquí hay cinco razones para hacerle un favor a usted y a su hijo, y dejar que el aburrimiento fluya.

 

1 El aburrimiento es la clave para desbloquear la creatividad de su hijo.

Quejarse de aburrirse se vuelve bastante aburrido bastante rápido. Encontrar maneras de llenar el tiempo no estructurado es la forma en que su hijo encuentra su musa. Ya sea que utilicen ese tiempo para construir una fortaleza con cojines para el sofá, hacer un pastel de barro o sacar ollas del armario y golpearlas con una cuchara, el aburrimiento genera inspiración.

 

2 Estar aburrido alienta a los niños a aprender a divertirse sin distracciones digitales.

Si le pasa automáticamente el teléfono a su hijo cada vez que se sienta en un restaurante o se sube al automóvil, le está robando la oportunidad de aprender a hablar con su propia familia, o incluso simplemente mirar por la ventana. Disfrutar de la compañía de los demás y de usted mismo es fundamental para el bienestar. ¿Quiere llevarlo al siguiente nivel? Declare todos los sábados o domingos como Día digital desactivado para toda la familia.

 

3 El aburrimiento da a los niños una razón para desafiarse a sí mismos.

Cuando un niño está constantemente ocupado, es posible que no tenga tiempo para perfeccionar un dibujo, o para terminar un rompecabezas, o para practicar algo en el camino de entrada. El aburrimiento es la oportunidad de trabajar en algo difícil y desarrollar una habilidad, y a su vez, la confianza en uno mismo.

 

4 El tiempo libre es tiempo de ser libre.

Cuando un niño no tiene nada que hacer, aprende a ser solo. Disminuir la velocidad significa tiempo para recargar. Incluso los niños se estresan cuando no tienen esa oportunidad.

 

5 El aburrimiento motiva a los niños a explorar su mundo y a sí mismos.

Entre lecciones de fútbol y piano (sin importar la escuela), los niños pasan mucho tiempo aprendiendo lo que queremos que aprendan. Pero sin tiempo libre sin nada que hacer, no tienen la oportunidad de probar cosas por sí mismos y descubrir en qué les gusta pasar el tiempo. Es por eso que es tan importante programar un tiempo no programado en su rutina semanal. Tal vez capturen orugas en el patio trasero, o inventen una nueva receta, o agarren sus crayones y su Libro de colorear. Independientemente de lo que decidan hacer, les encantará la oportunidad de tener el control y descubrir quiénes son.

 

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